Mirar la realidad con esperanza
El 1º de Mayo es tiempo de reflexión y discernimiento, de renovación del compromiso y de celebración de nuestra fe en el acontecer del mundo obrero y del trabajo.
Como parte de la Iglesia, debemos discernir desde el Evangelio los signos de los tiempos. Un discernimiento que nos hace preguntarnos cómo se anuncia y manifiesta la salvación de Dios en la realidad social que hoy vive el mundo del trabajo y qué es lo que está truncando su proyecto de fraternidad y justicia universal. ¿Hay hoy día buenas noticias para las personas empobrecidas?

Pascua de Resurrección



