
Me gustan los espacios circulares... Aquellos que no dejan lugar a esquinas ni recovecos oscuros...
Los espacios irregulares... no tan terminados, ni perfectos, ni tan serios... los espacios con sentido del humor y con traje de andar por casa...
Los espacios cóncavos, que se hacen capacidad de acogida y escucha...
Me gusta el espacio que me dejas, para ser yo mismo... para explicarte lo que siento... para ensayar y protagonizar mi propia historia... para ofrecerme y regalarme como soy...
Me gusta el espacio que construyo con otros, junto a otros... el que nace y crece a base de entrelazar hilos humanos, palabras dichas desde dentro, deseos y sueños compartidos, caminos de encuentro...
Y me gusta ofrecer mi espacio... Ofrecer mi mano junto a la de otros... Crear juntos este espacio hueco, cóncavo, entretejido con manos amigas, diferentes de las mías y, sin embargo, tan próximas.
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