Danos, Señor Jesús, la experiencia de los humildes,esa oculta sabiduría por la cualdiste gracias al Padre. Haznos comprender la razónpor la cual Tú elegiste el camino de la pequeñez,de la pobreza, de la sencillez de corazón. Dinos, Señor, por qué extraño motivopasaste la mayor parte de tu vidaen un oficio oscuro, en un pueblo pequeño, de mala fama.Por qué teniendo en tus manos todo el poder de Dios,no curaste a todos los enfermos,ni enriqueciste a todos los pobres,ni evangelizaste a todos los gentiles,ni solucionaste todos los problemas,ni resucitaste a todos los muertos. Por qué sólo te limitaste a haceralgunos signos para sostenerel duro camino de la humillación y de la cruz. Por qué quisiste aprender balbuciendo nuestro torpe lenguajepara hablarnos con palabras humanas,Tú que eres el Verbo, la Palabra de Dios. Danos , Señor Jesús, esa desconcertante sabiduría que eres Tú mismo.Tú que con tu vida y tu muertete has convertido en la única respuestaa todas nuestras preguntas. Danos, Señor Jesús, la sabiduríaque procede de tu Espíritu,para que con todos y en todos seamos fiel reflejode tu misma experiencia:transparencia del amor del Padrea quien damos gloria y alabanza.